Cuándo operar en orejas protuberantes

Las orejas sobresalientes pueden ser un drama para nuestro bebé. ¿Operar o intentar convencer de que la apariencia no importa? La decisión no es fácil.

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- Definitivamente vale la pena consultar a un psicólogo - dice el Dr. Janusz Greese-Łyko, especialista en cirugía plástica. Destaca que la indicación de la cirugía es principalmente la expectativa de un cambio de apariencia por parte del paciente. - Suele suceder que se trata de una enfermedad de los padres que tienen la ambición de tener una descendencia ideal. Sin embargo, si un niño sufre por su apariencia y se encierra en sí mismo, entonces es difícil tener dudas, agrega. La falta de autoaceptación y las dificultades para interactuar con los compañeros pueden causar una gran frustración en un niño.

Oreja modelo

El Dr. Greese-Łyko explica que las orejas salientes se conocen como la distancia entre la punta de la aurícula y el hueso del cráneo es de aproximadamente 2 cm o más. Sin embargo, agrega que esto es algo muy relativo, porque en un paciente con un cornete pequeño y una cabeza grande, esta deformidad no se nota. La forma de la aurícula está determinada por la estructura del esqueleto del cartílago. La causa más común de orejas protuberantes es una presa mal formada, es decir, una protuberancia, detrás de la cual el cornete se dobla hacia la cabeza. En la primera etapa de la vida fetal, la aurícula es plana, solo con el tiempo aparecen irregularidades y pliegues, creando una forma característica. Si el proceso de formación del cartílago no va bien, la aurícula no tiene la curvatura adecuada y las orejas sobresalen. Sin embargo, también puede suceder que la presa se haya desarrollado correctamente, pero las orejas son más grandes de lo habitual.

Antes de ir a la escuela

La cirugía plástica de orejas no se realiza en niños cuando se encuentran en el período de crecimiento intensivo del cartílago, porque el procedimiento puede inhibirlo. La oreja crece intensamente hasta los 12 años. Entonces también es mejor realizar el procedimiento. Sin embargo, según los psicólogos, sería bueno solucionar el problema antes de que el niño vaya a la escuela, para no exponerlo al estrés relacionado con las dificultades de adaptación en el nuevo entorno. A la edad de 7 años, el cornete alcanza alrededor del 80-90 por ciento. su tamaño objetivo. El posible riesgo de atrofiar el crecimiento será menos dañino que la pérdida psicológica que el niño pueda sufrir debido a la falta de aceptación de sus compañeros. Por lo tanto, es mejor someterse a una cirugía entre los 6 y los 7 años antes de que el niño pequeño vaya a la escuela.

Solo bajo anestesia

El Dr. Greese-Łyko explica que dicha operación en niños se realiza bajo anestesia porque no cooperan con el médico durante el procedimiento. Antes de su realización, es recomendable hablar con el niño y los padres con un psicólogo. Además, un paciente pequeño se somete a pruebas de diagnóstico, necesarias para la anestesia general y la intervención quirúrgica, p. Ej. hemograma o examen del sistema de coagulación.

El tratamiento se realiza mejor en primavera u otoño. En invierno, el paciente puede congelarse los oídos, porque después de la operación, el pabellón auricular durante algún tiempo está desprovisto de sensibilidad. En verano, es más difícil mantener la higiene, porque el niño puede sudar intensamente.

El procedimiento dura aproximadamente una hora, a veces incluso dos.

Métodos para destacar

Existen varios métodos de resolución quirúrgica del problema de las orejas protuberantes. El primero es formar un dique, es decir, doblarlo correctamente y fijar su forma insertando costuras internas permanentes. La piel se corta en la parte posterior detrás de la oreja. Una vez que se expone el cartílago, el cirujano dobla la cúpula y coloca suturas permanentes que mantienen su forma, y ​​luego sutura la piel. Si al cabo de unos meses resulta que las costuras internas que aseguran el pliegue son visibles, se pueden retirar sin detrimento del efecto del tratamiento. Según el Dr. Greese-Łyko, este método es el más seguro porque no interfiere con el cartílago. Después de la cirugía, a veces es necesaria la cirugía de corrección, pero no requiere intervenciones quirúrgicas drásticas.

El segundo método consiste en cortar un trozo de cartílago y colocar suturas de tal manera que su superficie colapse. El método es efectivo, pero si surgen complicaciones, repararlo es muy complicado.

Turquesa en una banda

Después del procedimiento, debido a la anestesia, el niño permanece en la clínica durante la noche.

El primer examen de seguimiento debe realizarse el segundo día. El médico debe comprobar si se ha desarrollado un hematoma. Es importante que el apósito no quede demasiado apretado, ya que puede formar una úlcera por presión que puede dañar el cartílago. Si todo va bien, el próximo control médico se realizará a los pocos días. El médico debe asegurarse de que no haya infección.

Las suturas quirúrgicas colocadas en el pabellón auricular se retiran después de dos semanas. Durante los 14 días posteriores a la operación, el niño debe usar una venda en los ojos sobre las orejas todo el tiempo, ya que el más mínimo trauma puede hacer que las suturas estallen y las aurículas se desprendan nuevamente. Luego, durante un mes más, la diadema se coloca durante la noche para no dañar las orejas o aplastarlas al revés en un sueño. Durante dos o tres meses el pequeño paciente no debería estar en clases de educación física.

Costo de adherencia

Una contraindicación para la cirugía puede ser el estado de salud del niño, que no permite la anestesia, y una enfermedad mental.

El costo del procedimiento es de 3 a 4.5 mil. PLN.

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