El corazón del recién nacido bajo control

Se necesita menos tiempo para completar este examen que para desnudar a un niño, y su importancia no puede subestimarse: puede salvar vidas. La oximetría de pulso, es decir, la medición de la saturación de oxígeno en sangre, verificará si el sistema circulatorio del niño está realmente funcionando correctamente.

Shutterstock

El proyecto británico cubrió a más de 20.000 niños. Sus resultados indican que al realizar una oximetría de pulso, es decir, evaluar los niveles de oxígeno en la sangre, sería posible identificar defectos congénitos del corazón a tiempo y salvar muchas vidas. Las pruebas actuales para estas afecciones incluyen una ecografía durante el embarazo y un examen físico de rutina 24 horas después del nacimiento, pero esto a menudo no detecta defectos cardíacos graves. Las parteras de seis unidades de maternidad de West Midlands utilizaron la prueba PulseOx. Se lleva a cabo colocando un pequeño sensor primero en el mango y luego en la pierna del niño. Los recién nacidos con niveles bajos de oxígeno en sangre poco después del nacimiento tienen un mayor riesgo de desarrollar defectos cardíacos. A los niños cuyos resultados de las pruebas estaban por debajo de la norma se les hizo una ecografía del corazón. De los 196 recién nacidos con resultados deficientes en las pruebas, 26 tenían defectos cardíacos congénitos graves y otros 46 tenían otros problemas de salud que requerían atención médica urgente, como problemas respiratorios e infecciones que se detectaron al principio del estudio. En diferentes circunstancias, muchos de estos recién nacidos desarrollarían graves complicaciones que incluso podrían conducir a la muerte.

La cardiopatía congénita es una de las principales causas de muerte infantil en los países desarrollados y afecta a uno de cada 145 bebés nacidos en el mundo en el Reino Unido. Los ejemplos de enfermedades incluyen hipoplasia o subdesarrollo de una parte del corazón, bloqueos que impiden el flujo sanguíneo normal, defectos en las válvulas y agujeros en el corazón donde la sangre se filtra de un lado a otro de un órgano. El diagnóstico temprano permite a los médicos curar o reducir quirúrgicamente el defecto, o planificar un tratamiento adecuado. El estudio, cuyos resultados se publicaron en The Lancet, se llevó a cabo desde febrero de 2008 hasta enero de 2009 y es el estudio más extenso de pruebas neonatales para defectos cardíacos congénitos realizado en el Reino Unido hasta la fecha. La prueba detectó tres cuartas partes de todos los casos críticos. En combinación con la ecografía y el examen físico, la tasa de detección de defectos cardíacos importantes ha aumentado al 92 por ciento. Ninguno de los niños murió por una causa no diagnosticada. (...)

El Dr. Andrew Ewer, jefe del equipo de investigación de la Universidad de Birmingham, describió el proyecto como evidencia convincente a favor del cribado neonatal de rutina. Agregó que si extrapolamos los resultados a toda la población, cada año se podrían diagnosticar 200 niños que se consideraban sanos y que tenían defectos cardíacos congénitos potencialmente fatales.

"Se necesita más tiempo para desnudar a un niño que para realizar el examen en sí", comentó el Dr. Ewer. - Hemos demostrado que la prueba es útil. Nos gustaría que todos los recién nacidos fueran examinados de forma rutinaria. De esta manera, es posible localizar a los niños que de otro modo se enfermarían gravemente o morirían. Tenemos evidencia suficiente para argumentar que la oximetría de pulso debe incorporarse a la práctica clínica diaria.

Amy Thompson, enfermera cardíaca senior de la British Heart Foundation, enfatizó que la detección temprana y oportuna del defecto es clave para aumentar las posibilidades de supervivencia de un recién nacido. - No todos los bebés que nacen con un defecto cardíaco desarrollan síntomas perturbadores, por lo que el problema puede pasarse por alto. Este prometedor estudio muestra cómo una simple prueba puede ayudar a diagnosticar y salvar vidas, dijo.

Dos expertos estadounidenses que comentaron el artículo de un colega británico en The Lancet coincidieron en que, si bien la introducción de nuevas pruebas neonatales en general requiere una consideración cuidadosa, la prueba PulseOx merece una implementación de rutina. "Los sistemas de salud en los países desarrollados ya están bajo una enorme presión", escribieron el Dr. William Mahle de la Universidad de Medicina Emory en Atlanta y el Dr. Robert Koppel del Cohen Children's Medical Center en Nueva York. "Pero los argumentos convincentes de los datos de Ewer y su equipo apoyan la inclusión de la oximetría de pulso en la atención neonatal".

Texto de Sam Lister

Etiquetas:  Salud Sexo-Amor Medicamentos