Vitamina D en el desarrollo de los recién nacidos

El papel de la vitamina D en el desarrollo de los recién nacidos. La vitamina D3 es un compuesto importante necesario para el correcto desarrollo de un recién nacido, especialmente su sistema esquelético. Actúa regulando la absorción de calcio y fosfato del tracto gastrointestinal y la excreción de estos compuestos en la orina.

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La deficiencia de vitamina D3 es una enfermedad llamada raquitismo. Sus síntomas son: huesos occipitales blandos, abdomen difuso, retraso en el crecimiento de la corona anterior, trastornos de la dentición y retraso en el desarrollo motor (el niño se sienta, se pone de pie y camina).

En casos extremos, los huesos alrededor de las muñecas ("brazaletes desvencijados") y las últimas costillas ("rosario desvencijado") pueden engrosarse. Afortunadamente, estas condiciones prácticamente ya no se ven en bebés y niños pequeños.

Además de la leche materna y las mezclas modificadas, la fuente de vitamina D es la piel, en la que esta vitamina está compuesta por los llamados provitaminas bajo la influencia de la luz solar. En los niños que viven en climas templados y fríos, donde la mayor parte de la piel está cubierta con ropa, la síntesis de vitamina D3 es mucho menor que en sus pares que viven en climas cálidos. Una situación similar ocurre durante los períodos de nubosidad y en áreas urbanas con humo.

La necesidad de vitamina D3 depende del tipo de alimento que reciba el recién nacido / bebé y de si su madre tomó suplementos de vitamina D durante el embarazo. En nuestro clima, el requerimiento diario de vitamina D3 es de 400 UI. (unidades internacionales). Su administración en un recién nacido debe iniciarse desde el momento en que el recién nacido tenga 3 semanas de vida. En el caso de un niño alimentado con leche modificada, al determinar la dosis de vitamina D3, se debe tener en cuenta el contenido de este compuesto en el alimento. Los recién nacidos prematuros e hipotróficos (nacidos demasiado livianos) deben recibir 600 UI. vitamina D3 al día.

Lo mejor es aplicar las gotas de vitamina directamente en la lengua del bebé. Mezclarlos con líquido en un biberón o cuchara no garantiza que el niño realmente ingiera la cantidad medida de vitamina.

La vitamina D3 debe administrarse a los niños hasta que su crecimiento esté completo, especialmente en los meses de otoño e invierno. Esto asegura una mineralización adecuada de huesos y dientes (incorporación de compuestos de calcio y fósforo en ellos).

Texto: lek. med. Grażyna Słodek

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