Hábitos cotidianos que conducen a la disbiosis intestinal

Vivomixx Socio de publicación

La microbiota intestinal se compone de más de 1.000 especies diferentes de bacterias. Su equilibrio incide en la correcta absorción y digestión de los alimentos. La alteración de la composición y cantidad de estos microorganismos puede conducir al desarrollo de disbiosis intestinal, que provoca síntomas molestos que dificultan el funcionamiento diario. ¿Cómo puedes cuidar tus intestinos?

Shutterstock

¿Qué es la disbiosis intestinal?

La disbiosis intestinal es un trastorno de la flora bacteriana del tracto gastrointestinal. Esto se aplica tanto a la cantidad como a la composición de las bacterias que viven en los intestinos en condiciones fisiológicas (principalmente Lactobacillus, Clostridium, Streptococcus, Enterococcus, Bifidobacterium, Bacillus y Bacteroides). La razón de tal irregularidad puede ser principalmente:

  1. dieta incorrecta (comidas irregulares, ricas en azúcares simples y platos muy procesados),
  2. Estrés crónico,
  3. falta de hidratación adecuada,
  4. baja actividad física,
  5. abuso de alcohol y otros estimulantes, tabaquismo,
  6. Terapia antibiótica prolongada y / o frecuente.

La microbiota intestinal tiene muchas funciones importantes. Es responsable de la inmunidad del cuerpo, la producción de vitaminas (principalmente vitaminas K y B), y también participa en el metabolismo de proteínas y glucosa en el hígado (lo que aumenta la absorción de ciertos elementos).

Numerosos estudios científicos han demostrado que la disbiosis intestinal no tratada aumenta el riesgo de desarrollar una serie de enfermedades graves, como el síndrome del intestino irritable (SII), la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), la depresión, la dermatitis atópica, los trastornos del espectro autista, la enfermedad celíaca y la obesidad. Los pacientes que padecen disbiosis intestinal pueden experimentar fatiga crónica e irritabilidad, y también pueden tener dificultad para dormir.

Los síntomas de la disbiosis intestinal.

Los síntomas más comunes de la disbiosis intestinal incluyen:

  1. dolor abdominal severo sin una ubicación específica,
  2. flatulencia
  3. náuseas y vómitos
  4. diarrea o estreñimiento
  5. pérdida de peso
  6. falta de apetito
  7. sangre, moco o pus en las heces
  8. acidez.

¿Cómo puedo mantener mi intestino sano?

La disbiosis intestinal y todas las enfermedades relacionadas pueden evitarse. La dieta y el estilo de vida son de vital importancia aquí. Las comidas diarias deben ser ricas en fibra, vitaminas y otros minerales valiosos. Vale la pena buscar productos poco procesados ​​y beber mucha agua mineral, infusiones de hierbas (por ejemplo, manzanilla, salvia) y tés de frutas que hidratan eficazmente el cuerpo. Los productos encurtidos y las bebidas lácteas fermentadas también proporcionan un apoyo natural a los intestinos.

El trabajo de los intestinos se mejora perfectamente con la actividad física. Es mejor cuando es diario y, por lo tanto, sistemático. No tiene por qué ser un esfuerzo muy intenso. El mínimo es una caminata de 30 minutos al aire libre.

Las personas que quieran cuidar la microbiota intestinal pueden recurrir a la suplementación adecuada. Un buen soporte es, por ejemplo, un complemento alimenticio, el probiótico Vivomixx® (en sobres [225 o 450 mil millones de bacterias vivas] o en cápsulas [112 mil millones de bacterias vivas]). Vivomixx apoya la restauración de la diversidad y abundancia de la microbiota intestinal correcta, estimula la actividad metabólica, mejora el funcionamiento del tracto digestivo y, por lo tanto, mejora el bienestar. Es importante destacar que la preparación no contiene lactosa, soja, gluten u otros derivados de la leche.

Los probióticos deben tomarse no solo durante la terapia con antibióticos, sino también en cualquier situación que altere la microbiota fisiológica de los intestinos. Después de ingresar al sistema digestivo, las bacterias beneficiosas contenidas en la preparación comienzan a dominar en él, lo que minimiza el daño causado por los microorganismos patógenos.

Etiquetas:  Sexo Psique Medicamentos